Bolsa española: Ibex 35


El IBEX 35 siempre aparece cuando se habla de bolsa. De hecho, es uno de los términos clave para todo inversor, aunque no todas las personas saben lo qué es, cómo funciona y qué utilidad tiene para las inversiones. En realidad, su definición es muy sencilla, puesto que bajo esta denominación está el principal índice bursátil de referencia en la bolsa de España.

Su creación se remonta al 14 de febrero de 1992, aunque hay constancia de valores históricos previos desde el año 1989 a raíz de las estimaciones que se han calculado con anterioridad. El IBEX 35 es importante porque se utiliza como un referente nacional e internacional y subyacente para la contratación de productos derivados por lo que es un indicador que hay que seguir cuando se es accionista o bien se está interesado en comprar y vender valores de las empresas porque refleja la situación en la que se encuentra el mercado.

A diferencia de lo que se tiende a pensar, el IBEX 35 no es el único índice que existe en España. También hay otros indicadores bursátiles que se utilizan como referentes del mercado y las finanzas. Uno de ellos es el denominado índice IBEX Medium Cap, que anteriormente era conocido como IBEX Complementario, mientras que el otro es el llamado IBEX Small Cap.

Como sus nombres indican, reflejan la evolución de las empresas de mediana o pequeña capitalización bursátil en las cuatro bolsas españolas de Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia y que cotizan en el Sistema de Interconexión Bursátil. De estos índices, forman parte empresas que superan una serie de requisitos como no pertenecer al IBEX 35 y que el capital flotante sea superior al 15%, porcentaje este último que debe superarse en la rotación de capital flotante anual. Si se cumplen estas condiciones, los valores se ordenan por capitalización bursátil, de manera que los 20 primeros pasan a formar parte del IBEX Medium Cap y los 30 siguientes entran en el IBEX Small Cap.


Estos índices aportan información adicional sobre la evolución y la situación real de los mercados y de la economía española, aparte de ser la base también de muchos productos de inversión y ahorro que ofrecen las diversas entidades financieras y bancarias, pero no deben confundirse con el IBEX 35.

Las empresas

El IBEX 35 es elaborado por Bolsas y Mercados Españoles (BME) y está formado por las 35 empresas con más liquidez que cotizan en el Sistema de Interconexión Bursátil Electrónico (SIBE) en las bolsas de Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia.

El Ibex 35, además, es un índice ponderado, lo que implica que no todas las 35 empresas que lo forman tienen el mismo peso en él. La fórmula que se emplea para su cálculo tiene en cuenta el valor del índice en ese momento, así como la capitalización bursátil del free float de las compañías del IBEX 35 y un coeficiente para ajustar el índice y que no se vea afectado por determinadas acciones como, por ejemplo, las ampliaciones de capital.

Evidentemente, las empresas del IBEX 35 con mayor capitalización bursátil tienen más peso dentro del índice, lo que conlleva que tanto sus subidas como sus bajadas tendrán una mayor influencia sobre el índice general. Un motivo por el que, cuando se invierte en bolsa o bien se quiere realizar una inversión y se prepara la estrategia, hay que fijarse bien en los seis primeros valores, que siempre es recomendable observarlos frecuentemente.

¿Cómo se entra en el IBEX 35?

Las 35 empresas que forman parte del IBEX 35 no son siempre las mismas, aunque muchas de ellas suelen llevar años en este índice. Un Comité Asesor Técnico, conocido como CAT, es el encargado de fijar los criterios para la entrada o bien salida de una empresa en este índice. Este comité está formado por expertos financieros y del ámbito académico.

Habitualmente, el CAT se reúne una vez cada seis meses –suele coincidir con junio y diciembre-, y las modificaciones que se concretan en estos encuentros son efectivas el primer día hábil de julio y el primer día hábil de enero, respectivamente. Además, es posible que se lleven a cabo reuniones extraordinarias si es preciso, aparte de realizarse dos reuniones de seguimiento, que tienen lugar en marzo y septiembre.


El CAT sopesa varios aspectos a la hora de determinar si un valor entra o no en el IBEX 35. Entre ellos figura, por ejemplo, la liquidez de los títulos –no la dimensión de la empresa que es un concepto diferente-, y el valor de la capitalización bursátil, así como el número de acciones en circulación, entre otros.

Por ejemplo, para entrar en el IBEX 35, la pauta que se sigue contempla que el valor tenga una capitalización media superior al 0,30% del IBEX 35 en el período de control –suele ser los seis meses completos previos a cada reunión ordinaria del CAT- y que haya sido contratado en la tercera parte de las sesiones de ese período como mínimo.

Un factor fundamental es la liquidez del valor, que se mide de acuerdo con los parámetros establecidos en las Normas Técnicas para la Composición y Cálculo de los Índices de Sociedad de Bolsas. Según esta normativa, de cada valor se mira el volumen efectivo negociado en el mercado principal o mercado de órdenes.

Aparte del análisis de la liquidez, se sopesan otros aspectos, sobre todo, cuando hay valores que presentan una liquidez semejante. En estas situaciones, se valora la estabilidad del índice para lo que se presta atención a su empleo como subyacente en la negociación de productos derivados.

Otro de los factores a los que se atiende se centra en la estadística relacionada con los volúmenes y características de la contratación y la calidad de las horquillas, rotaciones y otras medidas de liquidez como, por ejemplo, el índice de liquidez anualizado, la volatilidad, el efectivo en el libro de órdenes en relación a la capitalización, la profundidad del libro de órdenes, la horquilla media ponderada… entre otros muchos.

Sin embargo, estos criterios no son rígidos porque una empresa que no los cumpla podría entrar en este índice si figura entre los 20 valores con más capitalización. De hecho, se han dado situaciones en las que el IBEX 35 no estaba formado por 35 valores, sino que este índice estaba integrado por 36 ó 34 valores, en función de las empresas que cumplían con uno de los requisitos. Por ejemplo, puede darse el supuesto de que, si un valor no hubiera sido contratado al menos un tercio de las sesiones del período de control, podría entrar en el índice si está dentro de esos 20 primeros valores por capitalización.

Toda la información que emplea el CAT para tomar las decisiones siempre son documentos que se han publicado por Sociedad de Bolsas, comprendiendo desde informes de liquidez, betas y correlaciones, tramos de capital flotante…, entre otros.

Y, aunque muchas veces se tiende a pensar que el sector de actividad o económico al que pertenece la empresa influye en su entrada, no es cierto. En el IBEX 35 no tiene por qué haber una diversificación en su actividad. No existe ninguna obligación en ese sentido ni tampoco hay obligatoriedad de tener que hacer unos cambios mínimos o máximos en las reuniones del CAT. Incluso, muchas veces, se han celebrado las reuniones y no se ha producido ninguna variación en relación al período anterior.

Importancia del IBEX 35

Todo este conocimiento sobre cómo se entra y se sale del IBEX 35, cómo funciona el CAT… es clave a la hora de invertir no solo por ser un referente nacional e internacional y un indicador de la economía, como hemos comentado anteriormente.

De cara al inversor, su importancia también radica en que ayuda a comprender y a leer los datos que se publican y difunden en relación al IBEX 35, así como para tomar las decisiones de inversión, porque de todo ello se extraen ejemplos u orientaciones prácticas. Por ejemplo, al ver los valores, ya se sabe que son unas pocas compañías las que tiene más peso en el indicador por lo que hay que estar atentos a sus subidas y bajadas.

En el supuesto de no querer invertir en esos valores y optar por otros que tienen un menor peso en el IBEX 35, la máxima a seguir es fijarse con detalle en las variaciones que se registren en la compañía y no sólo en la cotización del índice.

Pese a ello, el IBEX 35 no debe perderse de vista porque, normalmente, las compañías que están más capitalizadas y que tienen un mayor volumen negociado son las que suelen arrastrar al resto de valores de las empresas tanto de un sector como del país, en este caso, España. Y es que las compañías, con independencia de su área de actividad, tienden a comportarse de una manera muy similar a la del índice de referencia.

Pero de toda esta operativa y funcionamiento del IBEX 35 aún se extraen más lecciones prácticas como el hecho de tener que fijarse en las tendencias y no solo en cómo abre y cierra el parqué cada día porque la cotización es una referencia pero no tiene por qué mostrar cómo va a ser la semana para la inversión o cesta de valores que tengamos.

Sin embargo, no hay que olvidarse de que, si las inversiones se hacen en compañías que están fuera del IBEX 35, este indicador tampoco será al 100% valioso para la toma de decisiones y el diseño de la estrategia de inversión.

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